pilates


Array
pilates suelo

La importancia de la extensión de columna en el Método Pilates actual

Hace escasamente un mes me he embarcado en una formación de Pilates en una de las mejores escuelas de pilates del mundo, @BASIPilates en su sede en San Pedro de Alcántara de la mano de Darte Pilates. Llevo poco tiempo pero puedo decir que ha sido una de las decisiones más acertadas de mi vida.

El método de esta escuela sigue los estándares del método original pero con una visión actual, los trabajos que tenemos actualmente no son los mismos que hace 50 años con lo cual no se puede hacer Pilates como se hacía en esa época.

Este curso viene a confirmarme la importancia de trabajar la extensión en las clases de pilates. En la gran mayoría de las clases de Pilates este movimiento suele hacerse poco o nada (yo mismo en mis inicios apenas la practicaba). En el problema está en no tener las suficientes herramientas para obtener los resultados adecuados en tus alumnos.

Casi todos tus alumnos vienen con patrón flexor

¿En qué nos va ayudar al practicar la extensión en nuestra día a día?

  1. PREVENIR POSTURAS ENCORVADAS (que van acompañadas de hombros echados hacia delante y “chepa”)
  2. MOVERNOS MEJOR en ACCIONES DIARIAS tan comunes como caminar.
  3. Prevenir la OSTEOPOROSIS pues patrones posturales deficitarios contribuyen a desgastar ciertas partes de la columna más rápidamente.
  4. PREVENIR PATOLOGÍAS de columna de diverso tipo.

 

En la dicha extensión entran en juego una gran cantidad de músculos dónde tenemos que activar los erectores de la columna pero también mantener el trasverso abdominal conectado para evitar colapsar la lumbar. Pero antes de hacer la cualquier ejercicio de extensión es importante activar estos tres puntos: dorsal ancho, serrato y trapecio medio y lo curioso es que estos tres puntos están muy presentes en cualquier ejercicio de pilates según BASI, aunque no sea un ejercicio propio de extension de columna.

metodo pilates

¿Sabías que los beneficios del Pilates no se limitan al momento en el que estás en clase?

Seguramente, cuando sales de una clase de pilates, habrás notado que tu forma de caminar y tu postura cambia y mejora. Eso es porque te has movido de una manera inteligente.

Cuando practicas el método Pilates sus beneficios no se limitan a realizar correctamente los ejercicios que se realizan en las sesiones, esos beneficios que aportan a tu día a día son los siguientes.

  • Tu respiración y tu capacidad pulmonar mejoran: El control de la respiración durante los ejercicios, sobre todo la exhalación durante el esfuerzo harán que mejores tus movimientos en el día a día.
  • En el día a día tu postura mejora: Gracias a tener una buena alineación durante la ejecución de los ejercicios, sobre todo cintura pélvica y escapular, con el paso del tiempo serás capaz de interiorizar esa máxima y evitarás las malas posturas tan típica de las personas que trabajan sentados.
  • Conocerás mejor tu cuerpo: Gracias a los movimientos del pilates en la sesiones conocerás límites que te ayudarán a moverte sin miedo en tu casa, en tu trabajo o en la calle.
  • La movilidad mejora: si no te mueves las articulaciones se deterioran, pierden movilidad. Con las sesiones de pilates mejoras los rangos de movimientos de las mismas.
  • Tus movimientos saldrán desde tu centro o “powerhouse”: Fortalecer tu zona central en tus sesiones es básico poder activar bien nuestra musculatura profunda y de esta manera tus movimientos partirán desde ahí.

Lo que aprendes en clase, te lo llevas a casa

 

pilates yoga

Diferencias entre Yoga y Pilates, ¿cuál hacer?

El Pilates y el Yoga son dos de las disciplinas más de moda en la actualidad.

A pesar de la gran popularidad de estas dos disciplinas, mucha gente sigue pensando que se trata solo de estiramientos o de relajación, y no ven las diferencias entre una y otra. Queremos aclararos qué tienen en común y qué diferencia a Yoga y Pilates.

Lo que diferencia al Yoga y al Pilates

La diferencia más notable entre el Yoga y el Pilates es que el Yoga tiene un componente espiritual que el Pilates no tiene. La práctica de las diferentes asanas y posturas y de las distintas respiraciones en el Yoga, va encaminada hacia la meditación, el Pilates es más físico.

El Yoga nació con esa idea de meditar y de alcanzar un estado de paz y quietud (aunque en la actualidad algunos tipos de Yoga como el Vinyasa o el Vinyasa flow están más encaminados al trabajo físico), pero el Pilates surgió como un método de rehabilitación primero y como un aprendizaje para aprender a mover nuestro cuerpo de forma más eficiente.

Por otro lado, Pilates utiliza una serie de máquinas (introducidos por el creador) y de implementos o accesorios que no se usan en Yoga, donde se trabaja solamente con el peso corporal (además del uso de correas y bloques de Yoga para facilitar algunos ejercicios).

Lo que une al Yoga y al Pilates

Ambas son disciplinas que nos van a ayudar a mejorar nuestra postura corporal, no solo durante las clases, sino a lo largo de todo el día. Esto lo consiguen gracias al trabajo de nuestra zona central que realizamos en ambas clases, musculatura responsable de nuestra postura. También mejorará, de igual manera, nuestra alineación corporal.

Tanto el Pilates como el Yoga trabajan la movilidad articular y la flexibilidad, pero debemos tener en cuenta que la flexibilidad es una característica física básica que se trabaja y en la que se consiguen mejoras con el paso del tiempo.

Entonces, ¿me quedo con Pilates o con Yoga?

Se pueden practicar ambas disciplinas, no hay ningún problema en combinarlas, de este modo podemos obtener los beneficios de ambas sin tener que renunciar a nada.

Sí es importante que dentro de cada una de las disciplinas elijamos el tipo que mejor se adapte a lo que necesitamos, es decir si un Yoga más físico o más espiritual o un Pilates rehabilitación o Pilates clásico, etc.

Practicar cualquiera de estas dos disciplinas nos va a beneficiar tanto en nuestra vida diaria como en la práctica de otros deportes; si todavía no os habéis animado a probar ninguna de ellas, ¡hacedlo ahora!

Por suerte en nuestras instalaciones tenemos ambas.

Consulta nuestros horarios aquí:

Horarios

pilates malaga

¿Qué beneficios ofrece el pilates a nuestro cuerpo?

Para quién todavía no lo sepa, el pilates es un ejercicio físico física con más de un siglo de antigüedad. La base de sus ejercicios es ejercitar el cuerpo y la mente a partes iguales, para potenciar nuestra capacidad física y nuestra concentración.

Aclarar que el método pilates no es un procedimiento pensado para perder peso. Su función radica en reforzar la musculatura y aumentar la fuerza y la flexibilidad. Un entrenamiento que supone también un aumento del gasto energético. Su ejecución requiere el cumplimiento de seis principios esenciales: la respiración, la fluidez, la precisión, el control, la concentración y el centro, conocido también como ‘Power House’.

Beneficios del método pilates

  • Una mayor vitalidad, energía y fuerza
  • Una figura más esbelta y estilizada
  • La prevención y rehabilitación de lesiones musculares
  • Un mejor autoconocimiento del cuerpo humano
  • Una mayor flexibilidad, agilidad y coordinación de los movimientos
  • El aumento de la capacidad pulmonar
  • La reducción del nivel de estrés, gracias a sesiones de gran concentración
  • La disposición de una buena postura y, por consiguiente, la reducción de dolores de espalda.
  • Mejoras en el sistema sanguíneo y linfático.

Pilates, en diez sesiones sentirás la diferencia, en veinte sesiones verás la diferencia, y en treinta sesiones te habrá cambiado el cuerpo.

pilates para corredores

Pilates para “runners”

¿Conoces los beneficios que el Pilates puede hacer para los corredores?

Antes de nada hay que aclarar que running no es ni footing, ni jogging. Un runner tiene un objetivo marcado, cubrir una distancia o un tiempo. Una persona que hace jogging lo hace por diversión, sin presión alguna.

Con la crisis, ha habido un auge te personas amantes del running, quizás porque correr es gratis y no estás sujeto a horarios. El problema empieza cuando una persona empieza a correr sin ninguna planificación, sin saber si pisa bien o mal, sin comprobar su alineación, sin prepara su centro de poder (Power house, como lo llamamos en Pilates), lo hace simplemente porque lo hace su amig@. Al cabo del tiempo, el resultado normalmente suele ser que las lumbares no aguantan y le están matando y en el peor de los casos el suelo pélvico se debilita.

Lesiones más frecuentes

  • Dolores de pie
  • Dolores de cadera
  • Periostitis (dolor en tibia por inflamación)

¿Qué puede hacer el Pilates por el Corredor?

El Pilates alinea y fortalece tus caderas, fortalece tu centro dándole estabilidad a la columna vertebral. Pilates alinea tobillos-rodillas-caderas, siendo la alineación en el pilates un principio muy importante.

Si eres corredor y quieres mejorar tus marcas, lesionarte menos y vivir más tiempo con tus articulaciones sanas, contrata a un profesional que sepa lo que hace y te guíe y acompañe en tu aventura. Compleméntalo con actividades compensatorias como Pilates y el éxito estará asegurado.

Los principios del método Pilates

En la actualidad cientos de profesores de esta disciplina aplican este legado en sus clases

Joseph Pilates no dejó por escrito unos principios definidos sobre los que basaba su método. Fue tras su muerte cuando se decidió plasmar estos principios para evitar la pérdida del método. Fue en un libro publicado en 1980 ´The Pilates Method of Physical and Mental conditioning´, escrito por Gail Eisen y Philip Friedman (estudiantes de Romana, su mujer), donde aparecieron por primera vez los seis principios: Concentración, Centro, Control, Precisión, Respiración y Fluidez en el movimiento. Este fue el primer libro que se escribió sobre el método, tras los dos que Joseph Pilates escribió en 1934 y 1945.

Este libro era necesario hacerlo para preservar el legado. Era el momento clave, con Romana Kryzanowska en vida y asesorando en el proceso, ya que varias personas que habían estudiando con Joseph Pilates empezaban a impartir el método por diferentes partes del país y por todo el mundo.  El método empezaba a expandirse y eso era genial, pero siempre que guardase la semejanza con el original, manteniendo el legado vivo. Hablando sobre el método con un alumno esta semana, me dijo: «Algo es original, porque sólo existe uno». No dejan de sorprenderme y esa es mi recompensa.

Estos principios son sumamente importantes en el legado, ya que en la actualidad, cientos de formaciones de profesores del método, los utilizan, y a su vez, los profesores los usan con sus alumnos. Es justo mencionar el origen de los mismos ya que erróneamente se cree que fue Joseph quién los redactó.

Los principios

Estos principios debemos encontrarlos en cada uno de los ejercicios de Pilates. Recordemos que la práctica del pilates no es tan simple como ejecutar una coreografía de movimientos, sino implicar la mente en ellos, y en eso radica la magnitud del método. Estos principios, son los principios del movimiento, un movimiento natural bajo el control de la voluntad, el WILL, basados en la observación del movimiento de bebés y animales cuadrúpedos, en especial los felinos.

CONCENTRACIÓN. La concentración mental permanente es necesaria para desarrollar el cuerpo de una manera integral, que todo el cuerpo esté en acción durante el movimiento. La concentración significa poner y fijar la atención en algo, sin distraerse, en llevar el foco a algo en concreto, en este caso en la voz del profesor que guía la sesión. Debemos permanecer concentrados en todo momento con el profesor y con nuestro cuerpo, con todas esas experiencias previas que hemos sentido en clases anteriores. Es el momento de poner toda la maquinaria en marcha.

Ah, y está prohibido «hacer la cesta de la compra» mientras estés en tu clase de Pilates. Aprovecha tu tiempo durante la práctica de Pilates para enajenarte de todos tus asuntos. Aparca tus problemas en la puerta de la clase, podrás recogerlos al salir y continuar tu camino, pero mientras tanto, estate presente en ese tiempo que has decidido tener para ti y cuidarte.

CONTROL. Sólo resulta adecuado efectuar unas pocas repeticiones de cada ejercicio, de manera que cada repetición se pueda realizar con el mayor CONTROL, empleando únicamente los músculos y el esfuerzo necesarios para cada movimiento. Además de referirse a algo meramente físico, el CONTROL en la práctica del método se refiere al control de la mente sobre el cuerpo, y de ahí su nombre: la CONTROLOGÍA, el arte del control, que es cómo realmente se llama el método. Una de las frases más socorridas de un alumno principiante es: «no puedo controlar mi cuerpo». Eso no es lo natural. Lo natural es que uno sea dueño de su cuerpo y de sus movimientos y de eso se trata, de recuperar el dominio del cuerpo a través de la mente.

CENTRO. El cuerpo se organiza para moverse mediante el Centro o «Powerhouse». El Powerhouse físicamente es la zona que va desde debajo del pecho hasta debajo del pubis, tanto por delante como por detrás e incluyendo la musculatura de las caderas. Es nuestra faja natural, nuestro corsé interno. Todo se organiza desde ahí y cada movimiento proviene de su conexión. Oirás constantemente durante la clase «conecta el centro», «Scoop», «excava tu abdomen hacia adentro y hacia arriba»… y eso es la primera cosa que deberías aprender: a conectar el centro. El término, sin embargo, también trasciende lo meramente físico hacia lo «espiritual». Este principio también se refiere al centering en inglés, es decir, hay ejercicios claves durante el protocolo que su objetivo es regresar al centro, a la calma, a la línea central de tu cuerpo, a la concentración€. Por lo tanto, el centro es un principio, pero también uno de los objetivos que conseguimos con alguno de los ejercicios.

PRECISIÓN. La precisión, como forma de movimiento exacto, definido, específico e intencional, es necesaria para un correcto alineamiento del cuerpo. Nada es al azar en Pilates. Cuando el profesor ordena poner una mano tras la nuca, no da igual cómo ponerla ni cómo ni con qué intensidad, ni los dedos de los pies, ni la posición ni grado de flexión de las rodillas€.nada, absolutamente nada es al azar. Se deben realizar los ejercicios con la mayor exactitud establecida para conseguir la intencionalidad de cada uno de los ejercicios. Por lo tanto, si te desconectas por un instante de la voz del profesor y te pierdes una orden, ya no será posible realizar el movimiento con precisión. Por eso la clase pasa volando, porque toda tu atención está en otra cosa que no eres tú ni tu mundo. Y eso, a día de hoy, es maravilloso.

RESPIRACIÓN. Facilita el movimiento natural. La respiración se efectúa por la nariz, tanto la inhalación como la exhalación. La respiración debe ser silenciosa, es decir, nada pretenciosa. Joseph decía: «Respira como si estuvieses caminando por la calle», con naturalidad. No todos los ejercicios son respiratorios, es decir, que tienen como objetivo mejorar la respiración. Pero los ejercicios que sí lo son, que son muchos, deben seguir un patrón determinado: cuando inhalar y cuando exhalar. Recordemos que uno de los beneficios de Pilates es el aumento de la capacidad pulmonar. La respiración es el primer y último acto de la vida, y algo tan importante ha caído en el mayor de los olvidos y recuperarlo es un tesoro.

FLUIDEZ/EFICIENCIA DEL MOVIMIENTO. La fluidez en los movimientos estimula a los músculos para que tengan mayor actividad. Los movimientos no deben ser robotizados sino ejecutados con fluidez. Las transiciones entre ejercicios, que a su vez son ejercicios, deben unir de manera fluida los ejercicios, creando un movimiento natural.

Fuente: www.diariodeibiza.es

¿El exceso de ejercicio es realmente beneficioso para el corazón?

No cabe ninguna duda de que el ejercicio físico es bueno, muy bueno, para la salud. Lo que no está tan claro es si este ejercicio sigue siendo realmente beneficioso en los casos en los que se practica en exceso. Y es que las evidencias alcanzadas al respecto son confusas, cuando no contradictorias. Sobre todo en lo que respecta a la salud cardiovascular. Algunos estudios alertan que el exceso de ejercicio físico vigoroso puede resultar muy perjudicial para el corazón, mientras que otros concluyen que, con una adecuada preparación, la intensidad del ejercicio es irrelevante. ¿En qué quedamos? Pues es posible que un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital Universitario Hamburg-Eppendof en Hamburgo (Alemania) haya resuelto la cuestión. Y es que de acuerdo con los resultados, el abuso del ejercicio físico de alta intensidad eleva, y mucho, el riesgo de fibrosis miocárdica –o lo que es lo mismo, de que aparezcan cicatrices en el corazón–. Y no ya en cualquier persona, sino en triatletas muy bien entrenados –aunque solo en varones, que no en mujeres.

Como explica Jitka Starekova, directora de esta investigación que se presentará la próxima semana en la Reunión Anual 2017 de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA) a celebrar en Chicago (EE.UU.), «es cierto que la relevancia clínica de estas cicatrices en el corazón permanece aún desconocida. Pero también es verdad que pueden suponer el origen de una futura arritmia o de insuficiencia cardiaca».

Riesgo ‘dosis-dependiente’

La fibrosis miocárdica es, básicamente, el desarrollo de fibrosis –o ‘cicatrices’– en el corazón, por lo general en los ventrículos. Una condición que ya se ha detectado en numerosos deportistas de élite y que, por tanto, cuestiona si la práctica regular de ejercicio físico de alta intensidad –que nunca leve o moderada– es realmente beneficiosa para el sistema cardiovascular.

Para llevar a cabo el nuevo estudio, los autores contaron con 44 mujeres y 55 varones que, con una edad promedio de 43 años, participaban asiduamente en competiciones de triatlón. Y lo que hicieron fue someterlos a una prueba de imagen por resonancia magnética con el agente de contraste ‘gadolinio’, que es absorbido por todo el tejido muscular cardiaco –ya se encuentre sano o dañado.

La repetición de cualquier actividad atlética extrema podría no ser beneficiosa para ninguna persona

Como apuntan los autores, «el gadolinio se elimina rápidamente en el tejido cardiaco normal, así como de forma mucho más lenta en el tejido cicatrizado, revelando así diferencias entre el músculo cardiaco sano y dañado al cabo de unos 10 minutos. Este fenómeno, conocido como ‘realce de gadolinio tardío’, es una herramienta muy útil para la detección de la fibrosis miocárdica».

Los resultados mostraron que la fibrosis miocárdica resultaba ciertamente aparente en el ventrículo izquierdo de 10 de los 55 varones –o lo que es lo mismo, en el 18%–. No así en ninguna de las mujeres. Pero, ¿por qué en unos triatletas sí y en otros no? Pues, simple y llanamente, por la cantidad de esfuerzo a la que había sido sometido el corazón. De hecho, los participantes en los que se detectó la fibrosis miocárdica habían completado un mayor número de triatlones y ‘Iron man’ –un tipo de triatlón extremo–, por lo que las distancias promedio recorridas en bicicleta, nadando o corriendo, fueron mayores. Tal es así que los hallazgos sugieren que el riesgo de fibrosis se encuentra directamente asociado al nivel de ejercicio.

Como indica Jitka Starekova, «la comparación de los resultados de las pruebas de esfuerzo reveló que las mujeres tenían una menor presión sanguínea sistólica (PAS) en el pico máximo de ejercicio y que alcanzaban una potencia máxima inferior a la de los varones. Además, la comparación del historial deportivo mostró que las mujeres solían completar menores distancias. Unos hallazgos que apoyan el concepto de que la presión sanguínea y las distancias de las pruebas podrían tener un impacto sobre el desarrollo de la fibrosis miocárdica».

Diferencias de género

Concretamente, y según los autores, podría haber varios factores que explicaran la asociación entre la cantidad de ejercicio acumulada y el riesgo de fibrosis miocárdica. La PAS inducida por un mayor ejercicio físico puede dar lugar al desarrollo de una mayor masa miocárdica, por lo que esta mayor cantidad de ejercicio puede exponer al deportista a un mayor riesgo de inflamación del músculo cardiaco –o lo que es lo mismo, de fibrosis miocárdica.

Por su parte, la combinación de la elevación de esta PAS y del incremento reiterado del estrés sobre la pared del ventrículo izquierdo también podría provocar un daño en el músculo cardiaco. Y asimismo, también puede haber otros factores que expliquen esta diferencia de género en el riesgo de fibrosis miocárdica, como sería por ejemplo la presencia de testosterona.

Como concluye la directora de la investigación, «si bien no podemos demostrar el mecanismo exacto para el desarrollo de fibrosis miocárdica en los atletas, el incremento de la PAS durante el ejercicio, la cantidad y frecuencia de pruebas y la presencia de una miocarditis no detectada podrían ser cofactores para el génesis de esta condición. En otras palabras, la repetición de cualquier actividad atlética extrema podría no ser beneficiosa para ninguna persona».

Fuente: www.abc.es