Los principios del método Pilates

En la actualidad cientos de profesores de esta disciplina aplican este legado en sus clases

Joseph Pilates no dejó por escrito unos principios definidos sobre los que basaba su método. Fue tras su muerte cuando se decidió plasmar estos principios para evitar la pérdida del método. Fue en un libro publicado en 1980 ´The Pilates Method of Physical and Mental conditioning´, escrito por Gail Eisen y Philip Friedman (estudiantes de Romana, su mujer), donde aparecieron por primera vez los seis principios: Concentración, Centro, Control, Precisión, Respiración y Fluidez en el movimiento. Este fue el primer libro que se escribió sobre el método, tras los dos que Joseph Pilates escribió en 1934 y 1945.

Este libro era necesario hacerlo para preservar el legado. Era el momento clave, con Romana Kryzanowska en vida y asesorando en el proceso, ya que varias personas que habían estudiando con Joseph Pilates empezaban a impartir el método por diferentes partes del país y por todo el mundo.  El método empezaba a expandirse y eso era genial, pero siempre que guardase la semejanza con el original, manteniendo el legado vivo. Hablando sobre el método con un alumno esta semana, me dijo: «Algo es original, porque sólo existe uno». No dejan de sorprenderme y esa es mi recompensa.

Estos principios son sumamente importantes en el legado, ya que en la actualidad, cientos de formaciones de profesores del método, los utilizan, y a su vez, los profesores los usan con sus alumnos. Es justo mencionar el origen de los mismos ya que erróneamente se cree que fue Joseph quién los redactó.

Los principios

Estos principios debemos encontrarlos en cada uno de los ejercicios de Pilates. Recordemos que la práctica del pilates no es tan simple como ejecutar una coreografía de movimientos, sino implicar la mente en ellos, y en eso radica la magnitud del método. Estos principios, son los principios del movimiento, un movimiento natural bajo el control de la voluntad, el WILL, basados en la observación del movimiento de bebés y animales cuadrúpedos, en especial los felinos.

CONCENTRACIÓN. La concentración mental permanente es necesaria para desarrollar el cuerpo de una manera integral, que todo el cuerpo esté en acción durante el movimiento. La concentración significa poner y fijar la atención en algo, sin distraerse, en llevar el foco a algo en concreto, en este caso en la voz del profesor que guía la sesión. Debemos permanecer concentrados en todo momento con el profesor y con nuestro cuerpo, con todas esas experiencias previas que hemos sentido en clases anteriores. Es el momento de poner toda la maquinaria en marcha.

Ah, y está prohibido «hacer la cesta de la compra» mientras estés en tu clase de Pilates. Aprovecha tu tiempo durante la práctica de Pilates para enajenarte de todos tus asuntos. Aparca tus problemas en la puerta de la clase, podrás recogerlos al salir y continuar tu camino, pero mientras tanto, estate presente en ese tiempo que has decidido tener para ti y cuidarte.

CONTROL. Sólo resulta adecuado efectuar unas pocas repeticiones de cada ejercicio, de manera que cada repetición se pueda realizar con el mayor CONTROL, empleando únicamente los músculos y el esfuerzo necesarios para cada movimiento. Además de referirse a algo meramente físico, el CONTROL en la práctica del método se refiere al control de la mente sobre el cuerpo, y de ahí su nombre: la CONTROLOGÍA, el arte del control, que es cómo realmente se llama el método. Una de las frases más socorridas de un alumno principiante es: «no puedo controlar mi cuerpo». Eso no es lo natural. Lo natural es que uno sea dueño de su cuerpo y de sus movimientos y de eso se trata, de recuperar el dominio del cuerpo a través de la mente.

CENTRO. El cuerpo se organiza para moverse mediante el Centro o «Powerhouse». El Powerhouse físicamente es la zona que va desde debajo del pecho hasta debajo del pubis, tanto por delante como por detrás e incluyendo la musculatura de las caderas. Es nuestra faja natural, nuestro corsé interno. Todo se organiza desde ahí y cada movimiento proviene de su conexión. Oirás constantemente durante la clase «conecta el centro», «Scoop», «excava tu abdomen hacia adentro y hacia arriba»… y eso es la primera cosa que deberías aprender: a conectar el centro. El término, sin embargo, también trasciende lo meramente físico hacia lo «espiritual». Este principio también se refiere al centering en inglés, es decir, hay ejercicios claves durante el protocolo que su objetivo es regresar al centro, a la calma, a la línea central de tu cuerpo, a la concentración€. Por lo tanto, el centro es un principio, pero también uno de los objetivos que conseguimos con alguno de los ejercicios.

PRECISIÓN. La precisión, como forma de movimiento exacto, definido, específico e intencional, es necesaria para un correcto alineamiento del cuerpo. Nada es al azar en Pilates. Cuando el profesor ordena poner una mano tras la nuca, no da igual cómo ponerla ni cómo ni con qué intensidad, ni los dedos de los pies, ni la posición ni grado de flexión de las rodillas€.nada, absolutamente nada es al azar. Se deben realizar los ejercicios con la mayor exactitud establecida para conseguir la intencionalidad de cada uno de los ejercicios. Por lo tanto, si te desconectas por un instante de la voz del profesor y te pierdes una orden, ya no será posible realizar el movimiento con precisión. Por eso la clase pasa volando, porque toda tu atención está en otra cosa que no eres tú ni tu mundo. Y eso, a día de hoy, es maravilloso.

RESPIRACIÓN. Facilita el movimiento natural. La respiración se efectúa por la nariz, tanto la inhalación como la exhalación. La respiración debe ser silenciosa, es decir, nada pretenciosa. Joseph decía: «Respira como si estuvieses caminando por la calle», con naturalidad. No todos los ejercicios son respiratorios, es decir, que tienen como objetivo mejorar la respiración. Pero los ejercicios que sí lo son, que son muchos, deben seguir un patrón determinado: cuando inhalar y cuando exhalar. Recordemos que uno de los beneficios de Pilates es el aumento de la capacidad pulmonar. La respiración es el primer y último acto de la vida, y algo tan importante ha caído en el mayor de los olvidos y recuperarlo es un tesoro.

FLUIDEZ/EFICIENCIA DEL MOVIMIENTO. La fluidez en los movimientos estimula a los músculos para que tengan mayor actividad. Los movimientos no deben ser robotizados sino ejecutados con fluidez. Las transiciones entre ejercicios, que a su vez son ejercicios, deben unir de manera fluida los ejercicios, creando un movimiento natural.

Fuente: www.diariodeibiza.es

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